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Duelo en Sindrome de Down

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Decimosexta Edición Enero-Marzo 2012 2 EL DUELO, ESTRATEGIAS TERAPÉUTICAS CON NIÑOS Y PERSONAS CON SÍNDROME DE DOWN. INTERVENCIÓN EN DUELO POR SUICIDIO ANTONIA JIMÉNEZ GONZÁLEZ Psicóloga. Miembro de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio MONTSERRAT MONTÉS GERMÁN Psicóloga educativa JAVIER JIMÉNEZ PIETROPAOLO Psicólogo Clínico. Servicio de Atención Psicológica en la Red Regional de Oficinas Judiciales de la Comunidad de Madrid ISSN 1989-3906 Contenido DOCUMENT
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  EL DUELO, ESTRATEGIASTERAPÉUTICAS CON NIÑOS YPERSONAS CON SÍNDROMEDE DOWN. INTERVENCIÓN ENDUELO POR SUICIDIO  ANTONIA JIMÉNEZ GONZÁLEZPsicóloga. Miembro de la Asociación de Investigación,Prevención e Intervención del SuicidioMONTSERRAT MONTÉS GERMÁNPsicóloga educativaJAVIER JIMÉNEZ PIETROPAOLOPsicólogo Clínico.Servicio de Atención Psicológica en laRed Regional de Oficinas Judiciales de la Comunidad deMadrid 2 Decimosexta Edición Enero-Marzo 2012ISSN 1989-3906  DOCUMENTO BASE............................................................................................ 3 El Duelo. Antonia Jiménez GónzalezEl Duelo en niños y adolescentes. Montserrat Montés GermánEl Duelo por suicido. Javier Jiménez Pietropaolo FICHA 1............................................................................................................ 31 El Duelo en personas con síndrome de Down. Montserrat Montés Germán FICHA 2 ................................................................................................................................. 35 I. Actitudes de los padres que dificultan o facilitan en el futuro los procesosde duelo en los niños.II. Inventario de duelo complicado -revisado. Contenido  Documento base. El duelo, estrategias terapéuticas. Apoyo e intervenciónen duelo por suicidio EL DUELODEFINICIÓN El concepto de duelo (del latín dolus , dolor) va unido al de perdida, entendiendo la pérdida en sentido amplio, comocualquier experiencia de desposeimiento de una figura u objeto del que no deseamos separarnos, es decir, quedar pri-vado de algo que se ha tenido (Neimeyer 2002). Puede ser una amistad, un objeto material, una habilidad física, la ju-ventud, etc.) La afectación de una persona tras una pérdida dependerá del valor que le otorguemos a la misma (LeilaNomen 2007). Por todo ello, cuando hablamos de sufrimiento tras una pérdida debemos tener en cuenta numerosasvariables que pueden estar afectando al sujeto: El objeto perdido , el valor otorgado y la idiosincrasia individual  , queincluiríaaspectos biológicos, psicológicos y sociales, es decir, en cada situación de pérdida se verán implicadas com-plejas variables que determinarán la elaboración del duelo. PROCESO A pesar que la experiencia de duelo se puede experimentar por distintos tipos de pérdida en este curso nos centrare-mos en el duelo por muerte de un ser querido,por considerar este duelo el de mayor impacto psicológico. No cabeduda que el duelo o aflicción ante una pérdida es mayor y más intenso cuando la pérdida es de personas con las quese ha tenido un vínculo emocional profundo, y es la pérdida de un ser querido la experiencia más dolorosa sobre todocuando su causa ha sido la muerte (Peiró, 1998).En cualquier caso, hay que tener en cuenta que cada pérdida signifi-cativapara nosotros va a dar lugar a un proceso de readaptación, a este proceso le denominamos proceso de duelo . Jorge L.Tizón en su libro “Pérdida, pena y duelo”describe el proceso de duelo como el conjunto de procesos psico-lógicos y psicosociales que siguen a la pérdida de una persona con la que el sujeto en duelo, el deudo, estaba psico-socialmente vinculado (Tizón 2004).El duelo es un proceso complejo y doloroso, durante el cual el sujeto debe ir deshaciéndose de los vínculos que leunían al fallecido para llegar a aceptar su pérdida y adaptarse a una nueva realidad. Este proceso se verá afectado pordistintas variables previas, la biografía del sujeto, sus habilidades de afrontamiento, la historia previa de otros duelosy además se verá implicado a todos los niveles (biológico, psicológico y social). Por tanto se manifestarán alteracio-nes físicas, de pensamiento, de conducta y por supuesto del estado de ánimo. El entorno social en el que se desarrolleeste proceso es una variable importante pues va a condicionarla forma de vivir el luto que refleja las normas socialesaceptadas por la cultura en la que se encuadra el sujeto en duelo. Una diferencia a tener en cuenta entre duelo y luto es que el duelo se refiere a manifestaciones subjetivas e internas, el luto a manifestaciones sociales y externas.El duelo no acaba nunca pero se entiende por la adecuada elaboración del mismo cuando el sujeto, tras el primerimpacto emocional por la pérdida, va atravesando por diversos estados o fases que culminan con la aceptación de lanueva realidad. La persona en duelo ha de conformar su mundo interno y sus relaciones externas a una nueva situa-ción, la cual ha de incorporar la pérdida (Tizon-2004). MODELOS EXPLICATIVOS DEL PROCESO DE DUELO Así pues, el duelo comenzaría con el conocimiento de la noticia, al que seguiría un proceso intermediodinámico,con avances y retrocesos, que acabaría resolviéndose finalmente con la aceptación de la pérdida. Cómo evoluciona eldoliente a través de este proceso, cuáles son las manifestaciones psicológicas más destacadas en cada momento delmismo ocuales sonlas más comunes, ha sido objeto de estudio de numerosos autores y ha dado lugar a diferentesmodelos explicativos, que, desde su perspectiva teórica, tratan de ayudarnos a comprender la evolución a través deeste proceso. 3 FOCAD Formación Continuada a Distancia  FOCAD Formación Continuada a Distancia 4 Históricamente, se atribuye a Sigmund Freud el haber sido uno de los primeros en prestar atención a los procesos dedueloen su obra Duelo y Melancolía (1917), aunque en esta obra Freud equipara el dueloa fenómenos depresivosha-bla de pérdida de los intereses externos, de la capacidad de amar, disminución general de la vitalidad e inhibición detoda actividad. Posteriormente Lindemann (1944), refuerza el modelo propuesto por Freud y basándose en sus estu-dios de observación (observó a cientos de personas tras haber perdido a sus familiares en acontecimientos trágicos)define el duelo como un proceso psicológico adaptativo, relativamente pasivo y universal  . J.Bowlby , basándose princi-palmente en los trabajos de Freud y Lidemann, propone unprimer modelo de tres etapas en 1961, aunque posterior-mente se aparta de la tradición estrictamente psicoanalítica y también reconoce la influencia de otros enfoques, comode la psicología cognitiva. La idea del duelo, como un proceso de etapas relativamente universales, también la encon-tramos en Kübler-Ross (1969)que teorizó un modelo de cinco fasesy Schulz (1978) que también habla, aunque demanera más general, de una fase inicial, otra intermedia y otra de recuperación.Con independencia de su orientación teórica, todos los autores analizadosparecen reconocer un primer momentode “shock”. Lindemann (1944) dentro de su modelo detres etapas, denomina a este primer momento conmoción , ca-racterizado por la incredulidad. También Bowlby(1969, 1980), para quien el duelo es una respuesta adaptativa basa-da en el valor del apego , añade a su modelo inicial una fase que denomina de entumecimiento y shock, y la definecomo una fase temprana de intensa desesperación, aturdimiento, negación, cólera… puede durar entre algunas horasy varios días y según Bowlby se puede recaer en esta fase varias veces a lo largo del proceso. ThereseRando (1984),desde una perspectiva cognitivista, también considera una primera fasea la que denomina negación . Existe, por tanto,bastante consenso en reconocerun primer momentoque se caracteriza por una especie de embotamiento mental,aturdimiento, perplejidade incredulidad. La confusión mental de estos primeros instantes no deja al sujeto pensar conclaridad,pero de alguna manera es consciente de que su vida va a cambiar por completo, lo que le resulta difícil deaceptar y, por ello, es normal que desee evadirse, a este “no querer creer lo sucedido” le llamamos negación. Para Parkes y Weiss (1983) esta negación es normal, atenúa el primer impacto emocional y ayudaa ir interiorizando yaceptando lentamente lo ocurrido,según estos autores, después de este shock inicial vendría el darse cuenta intelec-tual  , es decir, el aceptar de forma racional lo ocurrido, aunque no ocurre lo mismo a nivel emocional.Después de la conmoción vendría una etapa de duelo agudo para Lindemann , equiparable a la fase descrita por J.Bowlbycomo fase de anhelo y búsqueda y a la fase de confrontación de T.Rando(1984).Será en ésta fase en la que se desencadenen las emociones más intensas. Aunque pueden existir diferencias indivi-duales, normalmente la persona se encuentra en un estado de total alteración psicológica, es normal que se sienta ten-sa, irritada o que aparezcan manifestaciones de ansiedad generalizada. Siguiendo aJ.Bowlby (1980), la emoción mássignificativa de esta fasees la rabia . Basándose en su teoría del apego,Bowlby afirma que los niños pequeños formanmuy temprano en su vida un lazo con la figura materna, cuya ruptura lleva a la ansiedad de separación. Los mecanis-mos para afrontar esta separación serían sustancialmente los mismos que son observados cuando un niño mayor o unadulto pierde a una figura amada , para este autor esta fase se caracteriza por una activación psicológica exacerbadaorientada hacia la búsqueda incesante del objeto perdido, seguida por el consecuente desengaño al enfrentarse a larealidad de la ausencia y esto sucederepetidamente, por tanto, se produciría una alternancia entre la esperanza segui-da de la rabia , debida a la frustración.La rabia es también la emoción más comúnen esta fase para Rando (1984) co-mo respuesta a la privación de algo que se desea y no se puede conseguir. Esta rabia a veces se dirige hacia elexterior, hacia otras personas, hacia los médicos que atendieron al difunto, hacia otros familiares por no prestar elapoyo necesario, hacia Dios que ha permitido que esto ocurra, inclusive hacia el propio fallecido por habernos aban-donado y, a veces,también se dirige contra uno mismo por no haberlo podido evitar,en este caso puede generarnosun sentimiento de profundaculpa. La culpa esla otra emoción más común en esta etapa. El deudo suele obsesionarsepensando y repasando todos los hechos que han rodeado la muerte de su ser querido, se puede sentir culpa por pen-sar que se pudo hacer algo más,opor el alivio que se siente inevitablemente al liberarnos de una responsabilidad quenos angustiaba, por ejemplo, tras procurar los cuidados necesarios tras una larga enfermedad o simplemente por estarvivoy que la otra persona ya no lo esté. Se suelen desterrar o evitar comportamientos porque sabemos molestaban aldifuntoo adoptar actitudespropias de él o ella;se suele soñar vívidamente con la persona desparecida, incluso tenerla sensación, en ocasiones, de sentir su presencia. Otra sensación muy habitual durante esta etapa es la sensación demutilación ,es debido a queuna parte del sobreviviente, la que pertenece a la vida que compartía con la persona falle-cida, también ha muerto y nunca podrá volver a repetirse, por tanto,esta pérdida también debe elaborarse. SegúnBowlby, de forma paralela, es muy natural la presencia dellanto y de tristeza , debido al progresivoconvencimiento
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