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Habra una politica de ciencia en Colombia por fin

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Este artículo presenta y discute las posibilidades de una política de ciencia y tecnología en Colombia, a raíz de la visita del presidente Duque a la Academia de Ciencias. Varias interpretaciones se sugieren y se esboza un plan alternativo o
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  8 | Edición 142  | abril 2011   8 | Edición 181  | septiembre 2018 ¿Habrá una política de ciencia en Colombia, por 󿬁 n? por Carlos Eduardo Maldonado* La inexistencia de una política de ciencia y tecnología en Colombia ha resaltado desde siempre, no obstante la creación de Colciencias. Lo dominante por décadas no es más que una instancia de trámite de becas, gestión de grupos de investigación e investigadores y dineros de apoyo. Con una observación: toda la investigación que ha recibido algún apoyo por parte de Colciencias es fundamentalmente investigación experimental y aplicada. Colombia no ha sabido de apoyo público a la investigación básica.  A lo que lleva el realismo político. Unos días antes de su posesión, el presiden-te electo Iván Duque solicitó una cita ante la Academia de Ciencias –que en Colombia, por imitación de la de Espa-ña, se llama: Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales–. La reunión tuvo lugar efectivamente, y a ella asistió, en la sede de la Academia, el presidente electo en compañía de varios asesores. Por parte de los investigadores y académicos colombianos asistió el Colegio Conjunto de las Academias, y varios desta-cados investigadores, incluyendo el presidente de la  Academia, profesor Enrique Forero.La reunión fue un hecho inaudito en toda la histo-ria de la República. Durante más de 150 años ningún presidente había visitado la sede de la Academia, y el último registro al respecto fue el general Francisco de Paula Santander, quien también en una ocasión  visitó la Academia y tuvo varias entrevistas y encuen-tros. Jamás, ningún gobernante nacional tuvo sensi-bilidad alguna ante las Academias colombianas; con la excepción, en muchas ocasiones, de la Academia Colombiana de Medicina, que cumple un papel con-sultivo, simplemente, ante diversas decisiones y ac-ciones en materia de salud pública.En la reunión entre Duque y los académicos pre-sentes se mencionaron varios puntos sensibles, como la creación del Ministerio de la Ciencia; incrementar el apoyo económico a la ciencia y la tecnología, con el 1 por ciento del PIB, una promesa incumplida desde siempre; revivir la Misión de Ciencia Tecnología e In-novación (la llamada “Misión de los Sabios”).El ambiente de la reunión fue cordial, de entendi-miento, distendido.El carácter inaudito de esta cita tiene que ver con el hecho de que históricamente los gobiernos nacio-nales han desatendido a la ciencia y la tecnología, y si ahora la educación es una preocupación auténti-ca, se debe principalmente a las presiones por parte de la Ocde para que el país invierta más en educa-ción como una condición de desarrollos social y eco-nómico. Tradicionalmente el presupuesto en gasto militar ha sido siempre muy superior al gasto social: educación, vivienda, salud. A título conjetural po-dría decirse que la jugada del expresidente Santos de solicitar la admisión de Colombia en la Otan puede deberse a camu 󿬂 ar el gasto militar, que ha sido his-tóricamente la principal preocupación económica, 󿬁 nanciera y política en el país. Interpretaciones. Versión 1 Una primera interpretación de este hecho inaudito afirma que o bien la iniciativa del encuentro fue de Duque mismo o bien de alguno de sus asesores, pero que, en cualquier caso, se debe a presiones por parte de la Ocde para que nuestro país asuma a la ciencia y la tecnología como un motivo serio de políticas pú-blicas. Al respecto, cabe mencionar que ni Duque, ni Pe-tro ni Fajardo, los principales candidatos en las pa-sadas elecciones, hicieron absolutamente ninguna mención en sus programas, propuestas e iniciati- vas a la ciencia y la tecnología. Petro fue quien más se acercó, pero indirectamente dado que en una so-la ocasión hizo alguna referencia a Colciencias. De suerte que si antes de las elecciones no hubo una de-claración explícita del hoy jefe de Estado a la ciencia  y la tecnología, por inferencia indirecta cabe concluir que la iniciativa salió de alguno de sus asesores. La inteligencia de Duque estriba en haberlo escuchado  y haber seguido sus sugerencias.Una preocupación pertinente, toda vez que el país está resagado de manera notable en este campo, ocupando, por demás el quinto lugar entre los paises que más invierten en ciencia y tecnologia en nuestra región, antecedidos con olgura por Brasil, Argentina, México y Chile. De hecho, Chile, es el segundo país con mayor impacto y citaciones en sus trabajos en Latinoamérica. Ahora bien, basta una mirada a las políticas de inversión chilenas para reconocer que la distancia entre este país y Colombia tiende a crecer. De esta suerte, si Colombia se desprende del pelotón de punta, sin ofender, quedaría al nivel de Perú, Cos-ta Rica o Venezuela, y con ellos, del pelotón trasero de persecución, como se dice en ciclismo. En los cua-dros comparativos es una costumbre omitir siempre el nombre de Cuba, que tiene la mejor educación de  América Latina y algunos de cuyos desarrollos cien-tíficos estratégicos se acercan a los mejores en el mundo (como biotecnología, investigación clínica, software, por ejemplo).De esta manera y ante el interés del nuevo Presi-dente, es indudable que muchas de las decisiones y acciones en política nacional son el resultado de de-mandas o exigencias de la Ocde. La sujeción o supe-ditación a esta organización es el precio de haber sido  A propósito del encuentro entre Iván Duque y la Academia de Ciencias Rosenell Baud, detalle   (Cortesía de la autora) Informeespecial Duquismo: 2018-2022    | 9   admitidos al “club de los mejores países y las mejores prácticas”. Hay que decir que muchas de las exigen-cias son mucho más avanzadas y desarrolladas de lo que las élites colombianas jamás llegaron a pensar; tal es el caso, por ejemplo, de las políticas sindicales.Pues bien, en una primera interpretación, Duque estaría pensando en ciencia y tecnología más por in- vitación de la Ocde que por iniciativa propia; lo cual no es por sí mismo nada negativo. Interpretaciones. Versión 2 La ciencia y la tecnología no han desempeñado, ni mucho menos, un papel importante en la historia de la nación colombiana. Ciertamente que existen nombres destacables: a nivel nacional, continental e incluso internacional. Pero todos y cada uno de ellos ha sido, hasta la fecha, el resultado de sus pro-pios esfuerzos y capacidades antes que el producto de políticas de estado y de gobierno. Pues bien, una segunda interpretación apuntaría en la dirección de una auténtica preocupación conjunta por la ciencia  y la tecnología, por el conocimiento y la investiga-ción en general. Los académicos e investigadores necesitan fuentes de 󿬁 nanciamiento, y a los indica-dores macroeconómicos también les interesa tener  y mostrar centros, institutos, grupos e investigado-res de primer orden. Todo ello implica una radical transformación del aparato global de gestión del conocimiento. Va siendo un imperativo no escrito que cada vez más los rectores de las universidades tengan doctorado; va siendo una exigencia no recla-mada que los doctorados deben poder incorporar-se al sector público tanto como al sector privado. En diversas instancias esto ya está comenzando a su-ceder. Y siempre, es indudable a todas luces, que la existencia de doctores se corresponde directamen-te con el crecimiento económico, y el desarrollo hu-mano y social de un país. Los diagnósticos son cono-cidos, con su 󿬁 ciencia, por unos y por otros.Es más, existe cada vez más la conciencia de que tener doctorados no es su 󿬁 ciente, y ya diversas uni- versidades han comenzado a abrir y a crear postdoc-torados –la verdad, en ocasiones, más como un te-ma económico antes que como desarrollo del pro-pio conocimiento. No importa. Son bienvenidos y necesarios los postdoctorados. Este es/sería tema de otro artículo.Por demás, la eventual recreación de la Misión de Ciencia, Tecnología e Innovación es un fenómeno que conviene a todos, siempre y cuando los com-promisos sean sinceros, y siempre y cuando suce-da lo que jamás ha tenido lugar en materia de polí-ticas públicas: un respeto sincero y abierto al cono-cimiento (la idea de competencias en la educación apunta, como ha sido ya dicho reiteradas veces, ha-cia el mercado laboral antes que hacia el desarrollo humano y social).Digamos entonces, que hay una constelación propicia que bene 󿬁 cia tanto a académicos y cientí- 󿬁 cos como a gobernantes y tomadores de decisión, para decirlo de manera clásica. Es lo que los gringos llaman: “ T e right man at the right place”. Los años acumulados de desencuentros y sospechas de lado  y lado permiten, en un nuevo contexto nacional e internacional superar distancias y acercar intereses que bene 󿬁 cian a todos.La idea de base entonces, aquí, es que “se debe con 󿬁 ar en la gente, hasta que demuestren lo contra-rio”, para usar la expresión manida. Interpretaciones: Versión 3 Una tercera interpretación puede ir en la dirección que indica que de parte del Estado pareciera haber una preocupación sincera por la ciencia y la tecno-logía en el contexto del postcon 󿬂 icto y la construc-ción de la paz. La di 󿬁 cultad de este argumento estri-ba en que en Colombia el Estado ha sido inexisten-te o imperfecto, particularmente de cara a políticas sociales y de conocimiento. Como es sabido, la pri-mera vez que el presupuesto de educación ha llega-do a ser superior al de defensa fue con el gobierno de Juan Manuel Santos, advirtiendo que no es que la diferencia sea verdaderamente grande. Existe un  vínculo directo y necesario entre educación y pro-ducción de conocimiento e investigación. Aque-lla sienta las condiciones de posibilidad para estos. Duque sería, así, simplemente la expresión de un in-terés cuya epidermis es la cienciometría en toda la acepción de la palabra.La cienciometría es la medición cuantitativa de la ciencia y el conocimiento, desde los propios aca-démicos e investigadores (índice h) hasta las univer-sidades que entran a participar en los más impor-tantes rankings (el de Shanghai, el más prestigioso,  y luego también The Times Higher Education, The  Web of World Universities, el Center for Higher Edu-cation Development, Scimago, y varias más), pasan-do por la acreditación (nacional e internacional) de programas, y los escalafones de grupos de investiga-ción, por ejemplo.Las políticas sociales son hoy por hoy una sola y misma cosa con las políticas de educación y las políti-cas de ciencia y tecnología. Este constituye un conjun-to de políticas públicas, si cabe la expresión. Este con- junto de 󿬁 ne las apuestas de un país y un gobierno en el marco de la sociedad de la información, la sociedad del conocimiento, la sociedad de redes, tres maneras diferentes de señalar a una misma dimensión.En este campo, la mejor expresión, o el producto más acabado del desarrollo de una sociedad está de- 󿬁 nido, hoy por hoy, por la cuarta revolución indus-trial. La llamada genéricamente revolución 4.0. Pues bien, la cienciometría es una realidad inescapable. Existen rankings y escalafones de muchas cosas: hospitales, compañías de aviación, los mejores luga-res para trabajar, tanques de pensamiento, y muchos más, y no solamente de universidades. Sin embar-go, en cualquier caso, el elemento transversal a to-dos ellos es el conocimiento, la investigación. Y esto se expresa de muchas maneras: artículos cientí 󿬁 cos, libros en editoriales reconocidas, registros, patentes. Amanecerá y veremos No hay que olvidar nunca que en un mundo diferen-te de suma cero, esto es, un mundo alta y creciente-mente interdependiente, la política es geopolítica. El sistema capitalista se encuentra en un cuello de bo-tella, y no está seguro de cómo salir de allí. Diversas propuestas, diversos pronósticos han sido elabora-dos, pero ninguna parece ser suficiente o necesa-rio. Sin embargo, un denominador común a las pro-puestas de salida es el reconocimiento explícito de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, este mismo argumento es el que alimenta varias de las propues-tas de tipo alternativo a esta civilización, al sistema de libre mercado. La ciencia y la tecnología adquie-ren su valoración en función de los horizontes de vi-da que avizoran, que constituyen, a los que apuestan  y arriesgan. Es la a 󿬁 rmación y el posibilitamiento de la vida lo que con 󿬁 ere a la ciencia su validez y senti-do. No simplemente el crecimiento del mercado, el consumo y el hiperconsumo, que es lo que esclaviza a los seres humanos.Naturalmente que caben otras interpretaciones. Pretender lo contrario es ingenuo. En cualquier caso es indudable que de ser auténticas las intenciones de Iván Duque, deberán implementarse en los prime-ros cuatro o seis meses de su gobierno, a más tardar. De lo contrario la sospecha puede aumentar, la des-esperanza puede nacer, los recelos y las distancias pueden aumentar. Una parte de la comunidad aca-démica ya ha empezado diversas reuniones en la di-rección mencionada. Seguramente lo mismo estará sucediendo del lago del Gobierno. En los próximos cuatro a seis meses “amanecerá y veremos”.¿Aumentará el presidente Duque la inversión al 1 por ciento del PIB, como fue siempre la aspiración de la comunidad cientí 󿬁 ca? No hay que olvidar que la deuda pública de Colombia asciende ya al 57 por ciento del PIB. ¿Creará el Ministerio de Ciencia y Tec-nología? Sería deseable, sin olvidar los problemas de corrupción que entrañó e implican la famosa ley de regalías. ¿Escuchará el gobierno nacional a la comu-nidad cientí 󿬁 ca, y la tratará de par a par con respeto como en los mejores países de la Ocde? La policía y el ejército, por su parte y tal vez como una luz respec-to a lo que viene, andan en una labor de seducción y atracción abierta de profesores e investigadores na-cionales para llevarlos a sus escuelas, centros e insti-tutos. Han comenzado, decididamente por la atrac-ción o “captura” de profesores de universidades. Al interior de las propias Fuerzas Armadas y de la Po-licía hay personas que se están formando en los ni- veles más altos del conocimiento, con doctorados. Por inferencia, cabe entonces pensar que desde el gobierno de Iván Duque hay una lectura adecuada de las dinámicas en curso, las posibilidades y los ho-rizontes.Las cartas están echadas. ¿Se trata de una nueva partida, o de la continuación de una partida anterior, algo ya vieja?Una nota 󿬁 nal: la presunta buena actitud del hoy presidente Duque dista mucho de la tradición de su partido, el Centro Democrático. O bien, es quizás una muestra de preocupación. En efecto, como es sa-bido, Álvaro Uribe logró dividir al país en dos, y cier-tamente tiene amplias bases populares entre la so-ciedad. Sin embargo, nunca, ni en sus ocho años de gobierno ni antes, ni después, hasta la fecha, ningún gran intelectual, académico, o personas de la cultura ha acompañado a Uribe y su equipo. Los dos únicos “intelectuales” que siempre lo acompañaron fueron Luis Carlos Restrepo, hoy prófugo de la justicia, y Jo-sé Obdulio Gaviria, un personaje oscuro e intelec-tual de poca monta. ¿Será que el Centro Democráti-co, hoy en voz de Duque, desea atraer hacia sí a una parte de la comunidad cientí 󿬁 ca y académica? ¿Y a través suyo a académicos y artistas? Mucha agua ha pasado bajo el puente… n * Investigador. Profesor universitario. Líneas generales para implementar una política de punta en ciencia y tecnología en Colombia Una política de ciencia y tecnología en Colombia debería incluir los siguientes elementos:                                                  -                                                 porcentual                                                                                                    -                     
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