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BLANCO en Torno Al Sentido

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EN TORNO AL SENTIDO Desiderio Blanco Es difícil hablar del sentido y decir algo sensato. A. J. Greimas Con el enunciado del epígrafe, A. J. Greimas, comienza su libro Del sentido. Ensayos semióticos. ara hablar del sentido habría !ue salir del dominio del sentido y utilizar un metalengua e puramente formal, como pretenden los l#gicos. ues es un hecho de e$periencia com%n !ue el hombre &i&e inmerso en el sentido, rodeado por una especie de 'placenta semi#tica(, en la cual 'respiramos, nos &emos
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  EN TORNO AL SENTIDO Desiderio BlancoEs difícil hablar del sentido y decir algo sensato.A.J. GreimasCon el enunciado del epígrafe, A. J. Greimas, comienza su libro  Del sentido. Ensayos  semióticos . ara hablar del sentido habría !ue salir del dominio del sentido y utilizar un metalengua e puramente formal, como pretenden los l#gicos. ues es un hecho de e$periencia com%n !ue el hombre &i&e inmerso en el sentido, rodeado por una especie de 'placenta semi#tica(, en la cual 'respiramos, nos &emos y somos(. Es indudable !ue en el proceso milenario de humanizaci#n, el hombre fue entrando lentamente en el mundo del sentido, pues una creaci#n espont)nea ni si!uiera es pensable. *o obstante, Cl. +&i-trauss postula lo contrario. En la '/ntroducci#n( a Sociología y antropología , de 0arcel 0auss, escribe1 'Cuales!uiera !ue hayan sido el momento y las circunstancias de su aparici#n en la escala de &ida animal, el lengua e no ha podido nacer m)s !ue de golpe. +as cosas no han podido  ponerse a significar progresi&amente. Como consecuencia de una transformaci#n, cuyo estudio no corresponde a las ciencias sociales, sino a la biología y a la psicología, se produ o un salto de un estadio en el !ue nada tenía sentido, a otro en el !ue todo lo tenía2 3 .Ahora bien, esta obser&aci#n es, sin duda, importante, por!ue ese cambio radical no tiene contrapartida en el dominio del conocimiento, el cual se elabora lenta y progresi&amente. 4 una creaci#n progresi&a reposa en la repetici#n y reelaboraci#n de lo ya sabido. En el caso del lengua e, el su eto debería actualizar lo !ue ignora. +o cierto es !ue nunca se conoce el srcen de nada. De ando, pues, de lado la cuesti#n de los orígenes, pensemos en sincronía, durante algunos minutos, en la naturaleza del sentido, en su emergencia y en las formas de su articulaci#n. Naturaleza del sentido 1   Cl. +&i-trauss '/ntroducci#n a la obra de 0arcel 0auss(, en Sociología y antropología , 0adrid, 5ecnos, 3676, 8p. 9+:// de la edici#n francesa1 arís, 0inuit, 36;<=. 1  El sentido es ante todo una dirección . 4 así, hablamos de una a&enida de doble sentido, de una calle de un solo sentido, del sentido de la &ida, etc. Decir !ue 'algo( tiene sentido es lo mismo !ue decir !ue tiende hacia alguna meta . Esa 'tensi#n( y esa 'direcci#n( son constituti&as del sentido. +a condici#n mínima para !ue una 'cosa( cual!uiera produzca un efecto de sentido  es !ue se halle sometida a una intencionalidad   de la cual recibe su orientaci#n.or otra parte, el sentido es la 'materia amorfa( !ue el discurso organiza para hacerlo inteligible. Esa 'materia( puede ser de naturaleza física, psí!uica, social o cultural> pero no es ni inerte ni est) sometida solamente a las leyes de los mundos físico, psí!uico o social, sino !ue est) atra&esada por tensiones y direcciones. El sentido designa, entonces, un efecto de direcci#n y de tensi#n, m)s o menos cognoscible, producido por un ob eto, por una pr)ctica o  por una situaci#n cual!uiera.El resultado de la organizaci#n del sentido en el discurso es la significaci#n. Sentido  y  significación  no son la misma cosa. +a significaci#n surge siempre de la relaci#n !ue el discurso establece entre el  plano de la expresión  y el  plano del contenido , relaci#n !ue genera la funci#n semi#tica o  semiosis . +a significaci#n est) siempre articulada > el sentido est) simplemente orientado . or e emplo, el  sentido de la vida , en cuanto materia genrica, amorfa, es articulado de di&erso modo en el uni&erso de  La ciudad y los perros , en Conversación en la Catedral   y en  Los cachorros . El resultado de esa diferente articulaci#n constituye la significaci#n de  La ciudad y los perros , de Conversación en la Catedral   y de  Los cachorros . El sentido del espacio como materia ar!uitectural, es articulado de modo distinto en una catedral g#tica, en una catedral como la de Brasilia, o en un museo como el Gugenhein. /gualmente, el resultado de esa distinta articulaci#n constituye la significaci#n de cada una de dichas catedrales o museos. Emergencia del sentido +a primera operaci#n semi#tica es la de la percepci#n. ercibir una cosa es, ante todo, percibir una  presencia , antes incluso de reconocer su figura o su color. Antes de identificar una figura del mundo natural, o una noci#n, o un sentimiento cual!uiera, percibimos ?o 'presentimos(@ su  presencia> es decir, 'algo( !ue ocupa cierta posici#n en relaci#n con nuestra propia posici#n y !ue nos afecta con cierta fuerza1 nos atrae o nos repele. +a presencia es una cualidad  sensible  por e$celencia, y es la primera articulaci#n semi#tica del sentido. 2  El afecto !ue nos embarga, esa intensidad !ue caracteriza nuestra relaci#n con el mundo, surge de dos operaciones elementales> por un lado, una mira intencional   ?en el sentido de 'poner en la mira(@, !ue dirige el afecto hacia uno o &arios ob etos, operaci#n eminentemente  sensible >  por otro lado, la captación , de naturaleza inteligible , !ue define la posici#n, la e$tensi#n y la cantidad de lo percibido y establece los límites y el contenido del dominio de pertinencia dentro del campo de presencia. Así pues, la mira y la captación son las dos operaciones elementales necesarias para !ue la presencia comience a significar. Constituyen, por lo dem)s, las dos modalidades !ue guían el  flujo de la atención  hacia la significaci#n. Desde ahora,  podemos ad&ertir !ue la mira  ?sensible@ se impone a la captación  ?inteligible@ y la rige.+a significaci#n surge siempre de un entrecruzamiento entre lo sensible  y lo inteligible . En tal sentido, el sistema de &alores, tanto semi#ticos como a$iol#gicos, resulta del encuentro o con ugaci#n de una mira y de una captación 1 una mira  !ue guía la atenci#n hacia una primera &ariaci#n, la de la intensidad  , y una captación , !ue pone en relaci#n esa primera &ariaci#n con otra, de naturaleza extensiva , y !ue delimita así los contornos comunes de sus respecti&os dominios de pertinencia.+a instancia !ue se encarga de realizar esas operaciones elementales es el cuerpo propio , definido por J. ontanille como la forma significante de una experiencia sensible de la  presencia  . El cuerpo propio  es el #rgano semi#tico de la dimensi#n  propioceptiva , desde la cual participa tanto de los fen#menos del mundo natural dimensi#n exteroceptiva   como de los fen#menos del mundo interior1 pensamientos, &oliciones, afectos dimensi#n interoceptiva  . +a instancia del cuerpo propio  se desplaza incesantemente por el campo de  presencia , en el !ue se halla instalada. Con sus desplazamientos, determina una brecha entre el uni&erso e$terocepti&o y el uni&erso interocepti&o, entre la percepci#n del mundo e$terior y la  percepci#n del mundo interior. or tal moti&o, la  semiosis  se encuentra en perpetuo mo&imiento, y lo !ue en un momento constituía el plano del contenido, en el siguiente puede  pasar a constituir el plano de la e$presi#n de un nue&o plano del contenido. i el cuerpo  percibiente asocia el color de una fruta 8plano de la e$presi#n= con la condici#n de 'madurez( 8plano del contenido=, puede desplazarse en el campo percepti&o para asociar ahora 'lo maduro( 8plano de la e$presi#n= con las estaciones del ao 8plano del contenido=, y con un nue&o desplazamiento, asociar las estaciones 8plano de la e$presi#n= con las edades del hombre 8plano del contenido=. De tal manera !ue podemos establecer una cadena de homologaciones sin fin, como18 &erde 1 dorado  1 1  agraz 1 maduro  1 1  prima&era 1 &erano  11  u&entud 1 adultez= 2  J. ontanille, Semiótica del discurso , +ima, ondo Editorial-ni&ersidad de +ima, F<<3, p. H. 3  +a significaci#n supone siempre un mundo de percepciones, aun!ue sean imaginarias, donde el cuerpo propio, al tomar posici#n, instala globalmente dos macrosemi#ticas, cuya frontera  puede desplazarse siempre, cada una con su forma específica1 la interocepti&idad da lugar a una semi#tica !ue tiene la forma de una lengua natural o de cual!uier otro lengua e1 musical,  pict#rico, cinematogr)fico> la e$terocepti&idad da lugar a una semi#tica !ue tiene la forma de una semi#tica del mundo natural. +a  semiosis  surge, pues, del acto !ue re%ne esas dos macrosemi#ticas, y eso es posible gracias a la instancia del cuerpo propio  del su eto de la  percepci#n.Cada efecto de presencia sensible asocia, para ser calificado de '  presencia (, cierto grado de intensidad   y cierta posici#n o cantidad en la extensidad  . +a presencia con uga, en suma, por un lado  fuer!as  ?intensidad@, y por otro,  posiciones  y cantidades  ?e$tensidad@. El efecto de intensidad aparece como interno ?sensible@ y el efecto de e$tensidad como e$terno ?inteligible@. *o se trata a!uí de la interioridad y de la e$terioridad de un e&entual su eto  psicol#gico ?de una persona de carne y hueso@, sino de un dominio semiótico interno y de un dominio semiótico  e$terno, diseados en el mundo sensible como tal. Dicho de otro modo, la semi#tica traba a con categorías semi#ticas y no con categorías psicol#gicas. Cuando hablamos de  subjetividad  , por e emplo, no nos referimos en absoluto a la noci#n corriente, de car)cter psicol#gico, !ue el diccionario define y el habla com%n entiende como 'lo relati&o a nuestro modo ?personal@ de pensar o de sentir(, sino al )mbito de propiedades y de relaciones !ue el discurso ?o, si se !uiere, el te$to@ le atribuye al su eto. 5anto la objetividad   como la  subjetividad   son efectos de sentido  producidos por el te$to, y no cualidades ontol#gicas de las cosas. El recorrido de la significación ara llegar a su plena articulación , la significaci#n sigue un recorrido inmanente  a lo largo del discurso. Ese recorrido hipottico-deducti&o es meramente te#rico, y nada tiene !ue &er con el  proceso psí!uico !ue tiene lugar en las mentes del autor y del lector, oyente o espectador. Este %ltimo recorrido, si se !uiere, es un recorrido  gen tico > el primero es un recorrido  generativo .El recorrido generati&o de la significaci#n &a de los elementos m)s simples a los m)s comple os, de los m)s abstractos a los m)s concretos, de los m)s profundos a los m)s superficiales. 4, para recorrerlo, necesita una instancia de discurso. 4

conjuno.doc

Jul 30, 2017
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