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Consideraciones sobre la diferencia y el espacio en el mundo del capital.pdf

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Título de la colaboración: Consideraciones sobre la diferencia y el espacio en el mundo del capital Nombre del libro: Discusiones desde la geografía Estado: publicado Participación: coautor Tipo de participación: capítulo de libro Coordinador: Dr.
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  157 C onsideraCiones   sobre   la   diferenCia … Si la apariencia fenoménica y la esencia de las cosas coincidieran totalmente, la ciencia y la losofía serían superuas.  K arel  K osiK Introducción E n la actualidad en el ámbito académico, e incluso en la vida cotidiana, la cuestión de la diferencia se nos presenta como una característica y condición del estado actual de la sociedad, desde la percepción, las relaciones de género y el choque generacional –que pone en tensión lo tradicional y lo nuevo– hasta la coexistencia de culturas y minorías, el acceso a oportunidades y las condiciones nacionales en el contexto mundial. Todo ello se encuentra mediado por lo evidente que resultan sus expresiones diferenciadas entre individuos, grupos o países en diversos puntos del planeta. A partir de ello, a con-tinuación nos proponemos un acercamiento que nos permite considerar la relevancia de dicha cuestión en la teoría social, los fundamentos epistemológicos que sustentan los modos C ONSIDERACIONES   SOBRE   LA    DIFERENCIA    Y    EL   ESPACIO   EN   EL    MUNDO   DEL   CAPITAL  Adrián Gutiérrez Álvarez del CastilloGabriel Petatán García Héctor Ignacio Martínez Álvarez   5. Adrian.indd 1574/26/17 1:44:31 PM  158  G utiérrez , P etatán   y  M artínez en los que se ha tratado, así como su expresión espacial en distintas posturas teóricas.En primer lugar, reconocemos que procesos concretos –de la realidad y, por tanto, del pensamiento– llevaron a plantear lo diferente en las ciencias sociales como un asunto emergente desde la propuesta del posmodernismo, lo cual tuvo un correlato en el tratamiento de la diferencia del espacio en esta postura. Por otra parte, nos aproximamos a los presupuestos sobre los que se erige el pensar moderno y encontramos en su crítica elementos que nos permiten pensar la realidad como un todo y, con ello, articular lo diferente. Además, elaboramos una serie de consideraciones que ponen de maniesto la contradicción actual de las fuerzas que homogenizan la vida social al tiempo que la fragmentan y diferencian, nos enfocamos en la dimensión espacial de dicho proceso. Finalmente, concluimos con una serie de reexiones que invitan a seguir problematizando la cues- tión de la diferencia, su naturaleza y la necesidad de reconocerla desde un sentido material e histórico para señalar, con vocación transformadora, lo abyecto que es el tiempo en que vivimos. La emergencia de la diversidad El proyecto de reestructuración económica y política que ha operado en los últimos cuarenta años a cargo del capital trans-nacional, a saber, el proceso conocido como mundialización , 1  parecía poner n a una era y sentar las bases para una nueva organización social en un mundo sin fronteras. Sin embargo, con dicho proceso, el movimiento general del capital ni sus 1  Jaime Osorio, El Estado en el centro de la mundialización  (México: Fondo de Cultura Económica, 2014a). 5. Adrian.indd 1584/26/17 1:44:31 PM  159 C onsideraCiones   sobre   la   diferenCia … síntesis particulares se debilitaron o desaparecieron, sino todo lo contrario: se transformaron poderosamente atravesando la realidad social en todas sus dimensiones. En el pensamiento social, por ejemplo, este reacomodo mundial –impulsado por la inclusión selectiva de espacios antes marginales a los movimientos del capital global– signicó un momento de quiebre con la manera de concebir la realidad y el conocimiento desde las grandes teorías que tuvieron srcen en el modernismo, principalmente el positivismo y la crítica mar-xista ortodoxa. 2  Por ello, se hizo necesario plantear un terreno intelectual que permitiera considerar las nuevas formas de ver y representar el mundo (las experiencias individuales, el instante, el lugar, lo simultáneo), pues “lo que previamente era un todo, [explotó] en fragmentos”, 3  cuyas diferencias entre sí se erigieron como única generalización.De este modo, los sólidos elementos reexivos construidos por las principales corrientes de pensamiento en las ciencias so-ciales comenzaron a ser “suavizados” mediante la contraposición de un   pensamiento débil 4  cuyo sustento epistémico radicaba, precisamente, en este conicto o diferencia  con el pensamiento 2  No apelamos aquí a la propuesta de Georg Lukács al respecto del marxismo ortodoxo: “En cuestiones del marxismo la ortodoxia se reere exclusivamente al método”, sino a aquellas a las que se dirige su crítica: “marxismo ortodoxo no signica reconocimiento acrítico de los resultados de la investigación marxiana, ni  fe  en tal o cual tesis, ni interpretación de una escritura sagrada ”. Georg Lukács, Historia y conciencia de clase (La Habana: Instituto del Libro, 1970), 22. 3  Neil Smith, “Geografía, diferencia y políticas de escala”, Terra Livre , 18(19) (San Paulo: 2002), 129. 4   Cfr.  Gianni Vattimo. El pensamiento débil  (España: Cátedra, 1990). 5. Adrian.indd 1594/26/17 1:44:31 PM  160  G utiérrez , P etatán   y  M artínez dominante. 5  Nos referimos, pues, al posmodernismo, que si bien se posicionó de manera crítica frente al tratamiento excesiva-mente teórico y tan poco sensible a la diversidad humana que prevalecía en el pensamiento social hasta la primera década del siglo xx , no consiguió hacerle frente con su abordaje cultural sustentado en el giro lingüístico. En este sentido, la crítica pos-moderna resultó epistemológica en tanto que cuestionaba el pensamiento moderno (en términos de sus marcos conceptuales y de interpretación), pero no ontológica, pues no pudo trastocar aquello en lo que se fundamenta: la modernidad capitalista.Con la emergencia del posmodernismo, los grandes proble-mas para el conocimiento social se fueron transformando en múltiples discursos y experiencias particulares, constituidos a partir de una aparente libertad que justicaba su distinción individualizada. Así se distanciaba de los procesos generales que regían las interpretaciones teóricas y se abocaba a su decons-trucción simbólica y notación discursiva, como si el discurso por sí mismo “construyera” el mundo. 6  Al respecto, Jean-François Lyotard menciona, en La condición posmoderna ,   que “los juegos del lenguaje son, […] el mínimo de relación exigido para que haya sociedad”; 7  sin embargo, de este modo se alude a una sociedad cuyo sentido objetivo (material e histórico) se pierde 5  Para Lyotard, por ejemplo, la diferencia “es un caso de conicto entre (por lo menos) dos partes, conicto que no puede zanjarse equitativamen-te por falta de una regla de juicio aplicable a las dos argumentaciones”. La condición postmoderna  (Madrid: Cátedra, 1988), 9. Para él, considerar una argumentación como legítima no implica que la otra no lo sea. 6  Citado en Smith, op. cit ., 129. 7  Lyotard, op. cit. , 38. 5. Adrian.indd 1604/26/17 1:44:31 PM  161 C onsideraCiones   sobre   la   diferenCia … ante la abstracción de una subjetividad 8  y un relativismo que se arman como particularidades carentes de nalidad y, por tanto, neutras. 9 Desde esa perspectiva, el posmodernismo intentaba dar cuenta de la condición inmediata y local de una sociedad o, mejor dicho, de sociedades especícas: las “postindustriales”, consideradas como la expresión del “redespliegue económico de la fase actual del capitalismo [que], ayudado por la muta- ción de técnicas y tecnologías, marcha a la par, […] de un cam-bio de función de los Estados [cuya administración] pasa a ser una base formada por jefes de empresa, altos funcionarios”. 10  De modo que ponía de maniesto la existencia de un complejo vínculo entre el nuevo orden económico y la emergencia de diferentes formas de organización social, caracterizadas por tener “una proyección más geográca que histórica”, 11  pues frente a la disolución del todo organizado se oponía la lógica de lo particular pulverizado.En este contexto, el espacio, considerado en el pensamien-to moderno como absoluto o mera materialidad y en menor 8  “La reexión epistemológica, conjugada con los esfuerzos teóricos de los lingüistas, llega a un curioso resultado. Ha suprimido el ‘sujeto co-lectivo’, el pueblo como generador de una lengua particular, portador de secuencias etimológicas especícas; ha dejado a un lado al sujeto concreto, sustituto de un dios que nombra las cosas […] Sin embargo, es preciso un sujeto; y entonces reaparece el sujeto abstracto”. Henri Lefebvre, La producción del espacio (Madrid: Capitán Swing, 2013), 66. 9  No obstante, coincidimos con Neil Smith en que, en su momento, el posmodernismo permitió empoderar nuevas voces subalternas desde cau-sas particulares: de etnia, sexo, género, raza, etc. Smith, op. cit., 130. 10  Lyotard, op. cit. , 35. 11  Smith, op. cit., 131. 5. Adrian.indd 1614/26/17 1:44:31 PM
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